Fisioterapia en episodios agudos

La fisioterapia desempeña un papel importante en la prescripción y selección de las actividades físicas que deben realizar los pacientes con hemofilia. Así como en el diseño de estrategias de prevención que minimicen las situaciones de riesgo ante posibles sangrados que puedan derivar el problemas musculo-esqueléticos.

Las articulaciones más afectadas por hemorragias hemofílicas son codos, rodillas y tobillos, esto se debe principalmente a que son articulaciones bisagra, es decir que solo pueden flexionarse y extenderse, además de no estar rodeadas por músculos protectores. Sin embargo articulaciones como la cadera, la muñeca o el hombro tienen múltiples grados de movimiento y pueden rotar en muchas direcciones y están rodeadas de múltiples capas de músculos.

En líneas generales la Federación mundial de hemofilia, recomienda las siguientes pautas en episodios agudos:

  1. En pacientes que presentan disfunciones músculo-esqueléticas importantes, se deberá fomentar los ejercicios con peso que promuevan el desarrollo y mantenimiento de una buena densidad ósea, en tanto y en cuanto la salud de sus articulaciones se los permita.
  2. El paciente deberá consultar con un especialista músculo-esquelético antes de participar en cualquier actividad física a fin de analizar si es apropiada, el equipo de protección necesario, la profilaxis correspondiente (factor y otras medidas) y la condición física que se requiere antes del inicio de la actividad. Esta consulta adquiere particular importancia en el caso de pacientes que tienen alguna articulación problemática o diana.
  3. Las articulaciones diana pueden protegerse con sujetadores o entablillados durante la actividad, en especial ante la ausencia de cobertura con el factor de coagulación.
  4. Después de una hemorragia, las actividades deben retomarse gradualmente a fin de minimizar las probabilidades de una nueva hemorragia.
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